martes, 5 de octubre de 2010

Trabajo


La mujer en la historia de la filosofía y la ciencia

La relación entre la mujer y la filosofía y la ciencia se puede entender en dos
direcciones complementarias: la aportación de la mujer a la filosofía y la ciencia, y el
tratamiento recibido por la mujer en la filosofía. Hay que entender que en todo caso
su situación no es distinta a la que mantiene en otros aspectos de la cultura, como la
política, la técnica, etc. Podemos decir que la mujer ha sido discriminada también en
el campo de la filosofía y la ciencia. Esta es una buena ocasión para que aprendas algo
sobre las aportaciones de la mujer a la historia de la filosofía y aportes razones sobre
ello.
1- Mujeres en la historia de la filosofía: Hipatía (siglo IV), neoplatónica; Harriet
Taylor (XIX), se dedicó a la defensa de la igualdad entre hombres y mujeres; Simone
de Beauvoir (XX), que defiende en El segundo sexo el sinsentido de plantearse
una "esencia" femenina; Carol Gilligan, que construye una "ética del cuidado" basada
en la compasión y la responsabilidad hacia los demás; y María Zambrano, natural de
Málaga, que desarrolló la noción de "razón poética".
2- Texto de Simone de Beauvoir: "Soy una mujer". Esta verdad constituye el fondo
sobre el cual se yergue toda otra afirmación. Un hombre no empieza nunca por
plantearse a sí mismo como un individuo de cierto sexo; va de suyo que es hombre. En
los registros municipales y en las declaraciones de identidad las palabras "masculino"
y "femenino" aparecen simétricas de manera formal. La relación entre los dos sexos no
es la de dos electricidades, la de dos polos: el hombre representa a la vez lo positivo
y lo neutro, al punto de que en francés se dice "los hombres" para designar a los
seres humanos, puesto que el sentido singular de la palabra "vir" se ha asimilado
al sentido gneral de la palabra "homo". La mujer aparece como lo negativo, ya que
toda determinación le es imputada como una imitación sin reciprocidad. A veces me
ha irritado, en el transcurso de discusiones abstractas, escuchar que los hombres me
decían: "Usted piensa tal cosa porque es una mujer", pero ya sabía que mi única defensa
era contestar: "La pienso porque es verdadera", eliminando así mi subjetividad; no
se trataba de contestar: "Y usted piensa lo contrario porque es un hombre", pues se
entiende que el hecho de ser hombre no constituye una singularidad; al ser hombre, un
hombre están en su derecho; quien está equivocada es la mujer.
[Para hacer la reflexión, nos puede ayudar intentar contestar a estas preguntas:
¿Es importante ser varón o mujer para penar de una manera o de otra?; La verdad
y la justificación racional, ¿son masculinas o femeninas?; ¿Es posible tener
razón por el mero hecho de ser varón?; También se pueden buscar ejemplos
históricos de la participación de hombres y mujeres en la búsqueda de la igualdad]